“El Estado gasta 6.300 pesos mensuales por cada detenido”
Diario Clarín, Edición Viernes 17 de Julio de 2009.
Una de las peculiaridades que tenemos como sociedad, es una clara tendencia a la simplificación de los problemas, a tener una mirada parcial sobre los temas a resolver, aspirando a encontrar la solución a través de la búsqueda de una sola respuesta. En algunos casos, ésto ha llevado a la polarización de la sociedad, a dividir la opinión pública en posturas aparentemente irreductibles, sin matices, cuya única finalidad es correr el foco de atención del verdadero problema. Gestión privada o gestión pública; campo o industria; peronismos o antiperonismo. Los ejemplos pueden multiplicarse, teniendo todos como denominador común, un abordaje parcial, incompleto, que descuida las múltiples aristas que tiene la cuestión a tratar.
Dentro de este abanico de temas, la problemática carcelaria ha sido siempre un tema ríspido, en el que confluyen consideraciones técnicas y posturas ideológicas. Dependiendo del grado de sensibilidad de la población - determinada, en gran medida, por la repercusión que puedan tener algunos hechos policiales y el tratamiento que de los mismos hagan los diferentes medios –, y a riesgo de caer en un nuevo reduccionismo, podríamos decir que los ciudadanos navegan entre las aguas de “la mano dura” y el “garantismo”, como si la cuestión fuera tan sencilla y no admitiera más de un abordaje.
En medio de tantos devaneos, hay algunos principios rectores que vale la pena recordar. El art. 18 de
En consecuencia, la cárcel, en cuanto espacio en el que los procesados aguardan su sentencia y los condenados cumplen su pena privativa de libertad, debe ser considerada como lugar de resocialización de los allí albergados, y cumplirá el objetivo primordial que nuestra Constitución exige, en la medida que el procesado o condenado reciba el tratamiento correspondiente y logre, al salir, una reinserción adecuada en la sociedad.
En su edición del día 17 de Julio, el diario Clarín recoge algunos datos de un informe elaborado por
El propio Director Ejecutivo de dicha ONG, conciente de que el “planteo de la cifra en sí misma puede parecer simplista”, confía en que el dar a publicidad estos datos actúe como disparador e instale la problemática carcelaria en la agenda de temas a debatir. Indudablemente, el informe realizado ha de resultar de utilidad para
Sin duda, estos titulares grandilocuentes, lejos de colaborar en el tratamiento serio y responsable de un tema, orientan a la opinión pública y conducen a la sociedad a conclusiones impensadas.
Para ver el artículo periodístico completo hacer click aquí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario